25 abril, 2016 Juan Pablo Segovia

“Me sorprende la gente de Cuenca”

Admira a Diego Armando Maradona y Lionel Messi, considera que son los mejores futbolistas del mundo. En su posición, Walter Samuel es su referente y en el motociclismo Valentino Rossi es su favorito, de este último influenciado por su esposa Fernanda Varela, periodista especialista en el deporte tuerca.

Para Juan Pablo Segovia, defensa central de 27 años que este año viste los colores del Deportivo Cuenca, los días pasan muy rápidos, con su esposa, con quien convive casi ocho años, el fútbol y el motociclismo son los deportes más importantes. Segovia a más de jugar y defender al expreso austral, al llegar a su casa enciende el televisor y sintoniza un canal para ver el fútbol argentino y del mundo; admira a River Plate.
Y ayer fue un día especial para Juan Pablo y Fernanda, pues en la mañana disfrutaron del Gran Premio de MotoGP de España y por la tarde observaron el superclásico entre Boca y River; a primera hora festejaron la victoria del piloto italiano y luego el empate a la banda. Fernanda escribió una crónica del triunfo de Rossi y lo envió a un medio argentino, para el  presta sus servicios.


Paseos
Cuando Juan Pablo no tiene entrenamientos, no juega o está libre opta por salir a conocer lugares. Hace algunos días Fernanda le dijo que le lleve a la pista de motocroos y se fueron a conocer la pista Honda que está en Capulisbamba y el pasado sábado se fueron a Gualaceo. De Cuenca conoce poco, pero se ha quedado admirado por lo visto hasta ahora. Resalta la amabilidad de su gente. “Acá me impresionó la gente, son muy respetuosos y amigables, te colaboran en todo y la ciudad te brinda comodidad”, resalta.
Cuenta que ya le han invitado a probar el cuy, uno de los platos típicos de Cuenca. “Comí solo un pedazo, es bueno”. “Mi esposa no lo probó”, sonríe.
De Argentina extraña a su familia, aunque confiesa que desde los 14 años se fue a vivir solo en Buenos Aires. Segovia nació en Corrientes, un pueblo que está a 1.000 kilómetros de la capital Argentina. Y de la comida casi nada, pues dice que acá también se puede conseguir con facilidad algunos productos argentinos: carnes y el tradicional mate, bebida infaltable en su departamento.

El fútbol
Segovia empezó a jugar fútbol desde “muy chico”, a los 14 años salió de su ciudad natal, llegó a Lanús, ahí creció. Luego pasó al Atlante y Los Andes, su último club antes de llegar al Deportivo Cuenca. Siempre ha jugado de central, aunque recuerda que en sus inicios fue delantero, luego fue cinco, pero se quedó de zaguero central.
Para Segovia es su primera experiencia en el fútbol fuera de su país. “Decidí venir a Ecuador para tener más experiencia, al Cuenca le conocía por algunos amigos futbolistas que me hablaron”, dijo.
Con los camisetas coloradas, Segovia hace dupla con su compatriota Ezequiel Filipetto. “A Ezquiel ya le conocía desde Argentina, nos enfrentamos, él jugaba en Huracán y yo en Atlante; nos llevamos bien, tenemos una buena relación”, remarcó.
Juan Pablo dice ser una persona tranquila y serena, no es de las que invita a romper la línea, pero sí forma parte de las “jodas” en los entrenamientos. Asegura que de los cuatro extranjeros que están en el club es el más serio. “Soy de perfil bajo” dice sonriendo.
Le gusta todo tipo de música, no se hace problema, incluso cuando el equipo cumplía con los trabajos de pretemporada en Manta, le pidieron que baile “Salsa choque”, canción que Jerry León y otros compañeros le indicaron como bailar.